viernes, 20 de mayo de 2016

El arte de Carlos Cruz-Diez y la poesía se fusionan en el Centro Cultural Chacao




En el marco de “Efímeras”, la más reciente exposición del maestro Carlos Cruz-Diez, el CCCH-Centro Cultural Chacao presentará, el domingo 29 de mayo, a las 11:00 am., en La Caja, Cruz-Diez y la Poesía”, recital-conversación de María Clara Salas, Néstor Mendoza y Rubén Ackerman, poetas autores de Dcir Ediciones, moderados por Edda Armas.

Desde el compromiso que Edda Armas ha asumido durante toda su vida con la poesía, no solo como autora del género desde 1975, sino como guía de talleres, asesora literaria y promotora de iniciativas literarias y educativas, la escritora presenta una colección de poesía que emprende bajo el sello Dcir Ediciones. La acompañan en este proyecto dos artistas de lo visual y el diseño, Carlos Cruz-Diez y Annella Armas.

“Dcir” nace con la energía del que apuesta a la vida, a la esperanza, al eterno renacer del Ave Fénix entre escombros y cenizas, en defensa de un país en democracia y con libertad de expresión, apostando al seguir siendo ciudadanos generadores de ideas, libros y planes para entusiasmar a los lectores.

Con  una apuesta por la sobria proeza de editar exclusivamente poesía, el grupo también conformado por Maribel Espinoza, Diosceline Martinez y Camila Ríos Armas, valora tanto el acto solitario que transita todo escritor, como el de hacer libros sencillos de alta factura, en los que las artes se conjugan y dialogan,  pero siempre apostando a que el estilo sea la demostración.

La invitación es pues para disfrutar del recital “Cruz-Diez y la Poesía”, el domingo 29 de mayo, a las 11:00 am, en La Caja del CCCH-Centro Cultural Chacao. La entrada es completamente libre.

Texto cortesía de C.C. Chacao


martes, 17 de mayo de 2016

El canto de la línea





Néstor Mendoza

De Rubén Darío prefiero su prosa, sonora y cultísima. Me asombra que los ensayos de grandes poetas pasen inadvertidos en ocasiones, que se consideren una pausa hacia la ruta del poema.
Desde hace unos ocho años conservo un libro de crónicas del maestro nicaragüense, Peregrinaciones, publicado por una editorial pública venezolana. Mi acercamiento ha sido paciente; con bolígrafo en mano resalto frases y párrafos enteros: me apodero de ellos. Estas crónicas fueron escritas a principios del siglo XX, durante las pasantías que Darío realizó como corresponsal del diario argentino La Nación. Estaba en París, su ciudad venerada y amada, “la capital de capitales”, en la Primera Exposición Universal. Doble excitación: el poeta que viaja al parto de un nuevo siglo, a una ciudad leída, fumada, bebida y querida en sábanas y en páginas de autores románticos, parnasianos y simbolistas. Nacía un siglo y aún faltaban trece años para la Gran Guerra. Sin embargo, en 1900, para nuestro poeta, todo o casi todo era Francia y su idioma — ¿una misma cosa? —, pensar en francés y escribir en español.
La mirada de Rubén se detenía en los escenarios y en las gentes. Podía ver en un mismo espacio una muestra de la cultura de Occidente y de Oriente; las calles eran galerías y museos, pabellones al aire libre para los paseantes, curiosos y, como Rubén, devotos del refinamiento. Si algún latinoamericano debía estar allí era él, precisamente. Podría imaginarlo con su abrigo y su sombrero, atento y solitario, mientras saca del bolsillo una pluma para anotar un nombre, que le sería difícil de recordar sin el auxilio de la escritura inmediata.
En Peregrinaciones, compendio reducido de su monumental Los raros, aparecen un par de crónicas sobre Rodin. Para quienes, como yo, no hemos apreciado directamente alguna escultura de Rodin, en la página web del museo homónimo es posible acceder a las imágenes con óptima resolución. Adicionalmente, un texto complementario ofrece datos sobre los materiales, técnicas empleadas e interesantes referencias sobre cómo fue concebida la pieza. Dan ganas de dirigir las manos a través de la blanca y pulidísima tez de mármol de La Danaide, que Rodin nos presenta boca abajo, casi acostada, abandonada en su trágico final según el relato mítico. De allí que Rubén Darío confesara su predilección: “Admiro en él lo claro y lo oscuro, lo definitivo y lo indefinido y también lo atormentado y lo que apenas es un signo. No creo que haya otro modo de admirarle”.
Veo en Rodin una perfección de lo inacabado, una niebla gris o blanca que va endureciéndose mientras el ojo, voyerista permanente, intenta apoderarse de lo que cree suyo. Una escultura atrayente invita a mirar una y otra vez sus volúmenes; en ese caso, la releemos, la cortejamos. Entran en juego los sentidos. Darío lo expresa con mejores argumentos: “Quería oír la voz misteriosa de la plasmada materia, el canto de la línea, la revelación del oculto sentido de las formas”.

lunes, 16 de mayo de 2016

Poesías y microcuentos cerraron la Semana de Estudios Generales en el Litoral



Maikel Ramírez, Geraudí González, Néstor Mendoza y Ana María Ramírez

Rina Pérez Barito / Sede del Litoral USB.-


La poesía nacional dedicada a la figura paterna fue el tema central desarrollado por el profesor  y poeta Néstor Mendoza durante el primer conversatorio que se realizó el viernes 13 de mayo,  en el marco de la celebración de la XXIX Semana de Estudios Generales, en la Sede del Litoral.
“La gran mayoría de los poemas, en los que se tiene la figura o la representación del padre como el protagonista, se derivan del reclamo o reproche de la ausencia del padre o por el recuerdo y la sensación de tristeza o vacío que deja la ausencia física de esta figura en la vida misma, ya sea por el abandono o la muerte”, recalcó Mendoza durante su intervención.
Este joven escritor, reconocido por su poema “Díptico del laberinto” en el Concurso Nacional de Poesía Joven Rafael Cadenas, ofreció diversos poemas que recitaron los participantes del conversatorio. Entre los autores de estos poemas se encontraban Alfredo Silva Estrada, Jorge Manrique, Víctor Manuel Pinto, Francisco Ardiles y José Barroeta.
Seguidamente, la profesora Geraudí González propició un conversatorio enmarcado en el minicuento o la minificción “El dinosaurio” de Augusto Monterroso.
Según Lauro Zavala, investigador académico mexicano, conocido por su trabajo en la teoría literaria, la minificción suele condensar en muy pocas líneas elementos de narración, ensayo, poesía, crónica y otros géneros de la escritura. Se caracteriza por la extrema brevedad y la presencia de la ironía literaria, todo lo cual propicia una estructura paradójica y una relectura cuidados.
La profesora González, estudiosa del género de minificción, destacó la importancia de las siete palabras y una coma que integran este famoso microcuento; “Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí”.
Se hizo referencia a la amplitud que por sí sola ofrece este relato. Lo profundo, actual, histórico, político y hasta jocoso que llega a ser dependiendo del contexto en el que se ofrezca o la visión que le proporcione el lector.
González manifestó que este microcuento está compuesto por lo que el escritor dejó en las siete palabras y se complementa con el aporte que ofrece el lector, el cual siempre va a ser una visión correcta, serán versiones completamente diferentes pero todas serán ciertas.
Entre los análisis más famosos de este microcuento, se destaca el humanista, el cual reseña que el sujeto que despierta es la humanidad,  mientras que el dinosaurio que continuaba allí engloba las miserias humanas.
Con estos dos conversatorios efectuados en la sala de conferencias de la Sede del Litoral, se dio clausura a la XXIX Semana de Estudios Generales,  desarrollada en la sede por los profesores Ana María Ramírez, coordinadora de Formación General y Maikel Ramírez, coordinador del CIU en el Litoral.

Nota tomada de la siguiente dirección: http://usbnoticias.info/post/46316

miércoles, 4 de mayo de 2016

Tres poemas de Rowena Hill (Cardiff, Gales, 1938)





EL MAPA

Raras veces veo
cada pequeño y banal detalle
y cada masa fea fabricada
apresados en la luz
de la mirada creadora,
iguales. Es demasiado difícil
cuando mi vida ha hecho un mapa,
mi vida, corazón, cuerpo, huesos,
de lo que han devorado los sentidos
y aprobado reiteradamente,
e identifico sus marcadores,
las semillas en la materia general,
para constelarlas alrededor mío
donde me muevo.
Afloran las luces enterradas:
un caballo zaino, una cúpula,
una vieja puerta de madera, alas extendidas,
torso de bronce, ola rompiéndose,
un sendero de montaña que invita:
un numero alto, no infinito.
Si ninguna está a la vista
pierdo solidez.

ABORDÉ UN TREN

Abordé un tren
con destino preciso.
No sé cuándo se desvió,
hace tiempo no reconozco los nombres
de las estaciones,
crece maleza entre los rieles.

ISLA DIA

Navegando una hora sobre el mar encrespado
y cincuenta años de tiempo
regreso a mi juventud:
una isla griega incontaminada
(prohibida a las inmobiliarias).
Sol fiero, mar de jade y turquesa,
vibrato de roca desnuda,
el cajón blanco de una iglesia
donde el valiente San Jorge
y el austero San Analepsis
liberan al corazón de dragones
y prometen el ascenso a la pureza,
aquí al alcance de la mano.
Luego pescado asado en una parrilla,
la tripulación del barco y el dolor de su país.


Los textos pertenecen a Diario de viaje 2016 (poemas)
muestra disponible en el blog personal de Rowena Hill: http://www.rowenahill.com/es/?p=405

martes, 12 de abril de 2016

Librería Sónica


El pasado domingo 10 de abril, Linsabel Noguera y Jason Maldonado, locutores del programa Librería Sónica, entrevistaron a las poetas Edda Armas y María Clara Salas. Edda conversó ampliamente sobre Dcir Ediciones, proyecto que ha iniciado junto con la artista plástico Annella Armas y el maestro Carlos Cruz-Diez. Durante el programa matutino, las invitadas leyeron poemas de Ritual de bosques, libro de María Clara, y también de Pasajero, de este servidor. Muy agradecido con las generosas y motivadoras palabras de Linsabel, María Clara, Jason y Edda. Significan un abrazo fraterno, que fortalece en esta etapa oscura.